Revista Iberoamericana de Derecho, Cultura y Ambiente

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RIDCA - Edición Nº9 - Derecho Tributario

María Paula García. Directora

Julio de 2026

Impacto global de los aranceles a las importaciones. Consecuencias geopoliticas de la guerra arancelaria

Autora. Patricia A. Cozzo Villafañe. Argentina

Por Patricia A. Cozzo Villafañe[1]


  1. Introducción

Desde la Casa Blanca y a través de un anuncio el presidente DonaldTrump enumeró los aranceles que se impondrán a una serie de países lo que incluye a los mayores socios comerciales de EE.UU.

Los aranceles son una serie de tributos que perciben los estados a la importación y exportación de mercancías.

La Casa Blanca publicó más tarde una lista de 185 países de todos los continentes.

Dentro de esta nomina no aparecen Canadá y México. Pero ambas naciones enfrentan el arancel del 25% impuesto por Trump a los automóviles que se exportaran a territorio estadounidense.

China es uno de los países más afectados: tendrá ahora un arancel efectivo del 54%, ya que los nuevos aranceles del 34% se sumarán al del 20% que ya estaba en vigor.

Si bien son 185 los países en este artículo solo me referiré a algunos de ellos, ya que hablar acerca de la totalidad del panorama geopolítico excede el tiempo de exposición en la cumbre, limitándome a hablar acerca de México, Unión Europea, China y Argentina.

  1. Estados unidos y china. La nueva guerra fría del siglo XXI

La política fiscal del presidente Trump a juicio de los principales analistas creen que harían avecinar se avecina una guerra comercial a gran escala entre China y Estados Unidos tras la decisión de imponer aranceles superiores al 100% a ciertas importaciones de productos chinos a partir del miércoles 9 de abril.

El gobierno de Pekín ha declarado que luchará hasta el final en lugar de ceder ante lo que considera un chantaje estadounidense, y ya ha impuesto sus propias barreras comerciales contra EE.UU. como respuesta.

  1. Consecuencias de la guerra comercial de aranceles

Para esto deberé analizar la relación comercial existente entre los Estados Unidos de América y China.

El comercio de bienes entre ambas potencias económicas ascendió a unos US$585.000 millones durante el año 2024.

Pero EE.UU. importó mucho más de China (US$440.000 millones) de lo que China importó de EE.UU. (US$145.000 millones).

Esto dejó a EE.UU. con un déficit comercial con China (la diferencia entre lo que importa y exporta) de US$295.000 millones en 2024. Se trata de un déficit comercial considerable, equivalente a alrededor del 1% de la economía estadounidense.

Pero es inferior a la cifra de 1 billón de dólares que Trump ha declarado repetidamente esta semana.

Trump ya impuso aranceles significativos a China durante su primer mandato presidencial. Dichos aranceles se mantuvieron y su sucesor, JoeBiden, los incrementó.

En conjunto, estas barreras comerciales ayudaron a reducir los bienes que EE.UU. importaba de China del 21% de las importaciones totales de Estados Unidos en 2016 al 13% el año pasado.

Por lo tanto, la dependencia comercial de EE.UU. de China ha disminuido en la última década.

Sin embargo, los analistas señalan que algunas exportaciones de productos chinos a EE.UU. se han desviado a través de países del sudeste asiático.

Por ejemplo, la administración Trump impuso aranceles del 30% a los paneles solares importados de China en 2018.

Sin embargo, el Departamento de Comercio de EE.UU. presentó pruebas en 2023 de que los fabricantes chinos de paneles solares habían trasladado sus operaciones de ensamblaje a países como Malasia, Tailandia, Camboya y Vietnam, y luego habían enviado los productos terminados a EE.UU. desde esos países, evadiendo así los aranceles.

Por lo tanto, los nuevos aranceles «recíprocos» que se impondrán a esos países incrementarán el precio en EE.UU. de una amplia gama de productos originarios de China.

  1. ¿Que importan china y estados unidos?

En 2024, la mayor categoría de bienes exportados desde EE.UU. a China fue la soja, utilizada principalmente para alimentar a los aproximadamente 440 millones de cerdos del país asiático.

EE.UU. también envió productos farmacéuticos y petróleo a China.

En sentido inverso, de China a EE.UU., se exportaron grandes volúmenes de productos electrónicos, computadoras y juguetes. También se exportó una gran cantidad de baterías, vitales para los vehículos eléctricos.

La principal categoría de importaciones estadounidenses desde China son los teléfonos inteligentes, que representan el 9% del total. Una gran proporción de estos teléfonos inteligentes se fabrica en China para Apple, una multinacional con sede en EE.UU.

Los aranceles estadounidenses a China han sido uno de los principales factores que han contribuido a la caída del valor de mercado de Apple en las últimas semanas, con una caída del 20% en el precio de sus acciones durante el último mes.

Todos estos artículos importados a EE.UU. desde China ya estaban a punto de encarecerse considerablemente para los estadounidenses debido al arancel del 20% que la administración Trump ya impuso a Pekín.

Si el arancel aumenta al 100 % para todos los bienes, el impacto podría ser cinco veces mayor.

Y las importaciones estadounidenses a China también subirán de precio debido a los aranceles de represalia de Pekín, lo que en última instancia perjudicará a los consumidores chinos de forma similar.

Pero más allá de los aranceles, existen otras maneras en que estas dos naciones pueden intentar perjudicarse mutuamente a través del comercio.

China desempeña un papel central en la refinación de muchos metales vitales para la industria, desde el cobre y el litio hasta las tierras raras.

Pekín podría obstaculizar la llegada de estos metales a EE.UU.

Esto es algo que ya ha hecho en el caso de dos materiales llamados germanio y galio, que se utilizan en el ejército para la termografía y el radar.

En cuanto a EE.UU., podría intentar endurecer el bloqueo tecnológico contra China, iniciado por JoeBiden, dificultando la importación de microchips avanzados que son necesarios para aplicaciones como la inteligencia artificialque aún no puede producir.

El asesor comercial de Donald Trump, Peter Navarro, sugirió esta semana que EE.UU. podría presionar a otros países, como Camboya, México y Vietnam, para que no comercien con China si desean seguir exportando a EE.UU.

  1. Aranceles y su impacto en otros países

EE.UU. y China juntos representan una parte considerable de la economía mundial, alrededor del 43% este año, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Si se involucraran en una guerra comercial a gran escala que ralentizara su crecimiento, o incluso los empujara a una recesión, probablemente perjudicaría las economías de otros países en forma de un crecimiento global más lento.

La inversión global también probablemente se vería afectada.

Existen otras posibles consecuencias.

China es el mayor país manufacturero del mundo y produce mucho más de lo que su población consume internamente.

Ya cuenta con un superávit de bienes de casi un billón de dólares, lo que significa que exporta más bienes al resto del mundo de los que importa.

Y a menudo produce esos bienes a un costo inferior al real de producción debido a los subsidios internos y al apoyo financiero estatal, como préstamos baratos para empresas favorecidas.

El acero es un ejemplo de esto.

Existe el riesgo de que, si estos productos no pudieran ingresar a EE.UU., las empresas chinas intentaran venderlos en el extranjero.

Si bien esto podría beneficiar a algunos consumidores, también podría perjudicar a los productores de otros países, lo que amenaza empleos y salarios.

Las repercusiones de una guerra comercial abierta entre China y EE.UU. se sentirían a nivel mundial, y la mayoría de los economistas consideran que el impacto sería muy negativo.

  1. Influencia de los aranceles en la Unión Europea

Estos aranceles que entraran en vigor amenazan con mutilar la relación comercial de la economía mundial que es la existente entre Estados Unidos y la Unión Europea. Mientras esperan que desde Bruselas establezcan medidas para contrarrestarlas las tasas que se imponen desde Washington afectan a los 2/3 tercios de las exportaciones desde la UE hacia los EEUU o que equivale a unos 370.000 millones de euros. Y su mayor impacto será en sectores como los automóviles, la maquinaria, los aviones y el acero, entre otros.

Dentro los sectores afectados se encuentran el sector automotriz, el acero que soportan aranceles de un 25%, y a otros sectores se le aplica un arancel del 20% a los que se denominan aranceles recíprocos.  El principal destinatario de las ventas europeas son los EEUU.

Sin tomar en consideración los servicios la Administración Trump no ha impuesto tasas ni los ha contemplado en el cálculo simplista de esos «aranceles recíprocos», al ser un segmento en el que su país tiene relativa ventaja gracias a sus gigantes tecnológicos, los Veintisiete exportaron a Estados Unidos en 2024 por valor de casi 532.000 millones de euros, el 20,6% de sus ventas al exterior, con un saldo comercial favorable tras restar cerca de 335.000 millones en importaciones que se aproxima a los 200.000 millones.

El supuesto arancel recíproco no gravará, por ahora, a productos como el cobre, la madera o los productos farmacéuticos, precisamente el sector que aglutina la mayor proporción de las ventas europeas. En cualquier caso, fuentes comunitarias citadas por EFE estiman que la tasa general afectará a un montante total de las exportaciones valorado en 290.000 millones de euros. Si se añaden los alrededor de 50.000 millones de las exportaciones de automóviles y piezas de recambio, así como otros 16.000 millones en ventas de acero y aluminio, resulta que las tasas recaerán sobre algo más del 67% de los envíos europeos hacia la economía estadounidense, si se mantienen constantes las ventas del año pasado.

  1. Países con mayor exposición dentro de la Unión Europea

Pero habida cuenta que es probable que con estos aranceles existan perdidas económicas es posible que los veintisiete no sigan exportando. Pero analizando que antes del establecimiento de estas tasas arancelarias en el Banco Central Europeo estimo una reducción de 0,3 puntos dentro del PBI entre el año 2024 con un arancel del 25%.

Este impacto sería diferente en cada uno de los países de la UE ya que no todos los estados tienen un intercambio comercial de la misma intensidad. En el caso de España los EEUU es un cliente importante, ya que es el sexto en nivel de ventas pero no alcanza el 5% de las exportaciones españolas. Los EEUU tienen un superávit comercial con España al igual que con otros estados como Malta, Luxemburgo, Chipre y Polonia y por otro lado los países bajos que importa un 25.000 millones más de lo que exporta.

Por otro lado existen otros 20 países de la Unión Europea tienen un saldo comercial favorable con Estados Unidos, especialmente desequilibrado en el caso de Alemania ya que en 2024 superó los 92.000 millones de superávit en su relación con la economía estadounidense, Irlanda e Italia. Son los tres países más expuestos al impacto de los nuevos aranceles, porque buena parte de sus exportaciones se dirigen hacia Estados Unidos; en concreto, más de un 10% de las ventas totales en el caso de Italia y Alemania, y cerca de un 33% en el de Irlanda. Aunque si se consideran solo las exportaciones que van fuera de la propia Unión Europea, la proporción de las ventas irlandesas que absorbe el país norteamericano asciende al 53,7%.

Pese a todo, más del 60% de las exportaciones irlandesas corresponden a productos farmacéuticos y medicamentos que hasta el momento se hallan exentos de los nuevos aranceles, por lo que en Dublín encaran los próximos meses con algo menos de inquietud. Trump, en cualquier caso, ya ha deslizado que a finales de año podrían imponer también tasas contra esas rúbricas, que constituyen el principal contingente de exportación desde la Unión Europea hacia Estados Unidos: en conjunto, representan más del 20% de las ventas europeas hacia allí, casi 120.000 millones de euros el pasado año. Mientras se toma esa decisión, estos son los sectores y productos más afectados por los nuevos aranceles estadounidenses.

  1. Industria automotriz y autopartes

Las exportaciones de vehículos lo que incluye las piezas de recambio, supusieron en 2024 cerca de 50.000 millones de euros, más del 9% de las exportaciones totales de la Unión Europea a Estados Unidos. El mayor ingreso sale de la venta de coches, que el año pasado reportó a los Veintisiete casi 39.000 millones, pese a bajar ligeramente respecto a 2023. Pero, desde el pasado 2 de abril, los automóviles fabricados fuera de Estados Unidos deben pagar un arancel de entrada del 25%, con esta medida procuran relanzar la industria automovilística estadounidense.

El mayor perjudicado por esta medida en Europa es Alemania, que es el quinto proveedor de coches para los estadounidenses, por detrás de México, Corea del Sur, Japón y Canadá. La industria automovilística alemana acapara dos tercios de las ventas comunitarias de coches, lo que en 2024 representó más de 25.000 millones de euros de ingresos, que ahora están en riesgo por el alza de precios que va a suponer la nueva tasa. Al menos, al ser un arancel igual para todos los vehículos fabricados en cualquier país que no sea Estados Unidos, los competidores del resto del mundo se enfrentan al mismo sobrecoste, cosa que no ocurrirá con el arancel general para otros productos.

  1. Máquinas

La UE tiene una gran cantidad de bienes de equipola exportación de maquinarias denominación que abarca varios grupos de productos, desde turbinas a aparatos eléctricos, que en el 2024 significó algo más de 157.000 millones de euros, lo que supone casi el 30% del total de las ventas al exterior. Dentro de ese gran contenedor existen productos que tienen una mayor dependencia de la economía estadounidense y que pueden acusar en mayor medida los aranceles.

Por ejemplo, Estados Unidos absorbió en 2024 una cuarta parte de las ventas de motores y máquinas mecánicas, con un valor total de 12.930 millones de euros. Las nuevas tasas en este producto pueden afectar considerablemente a Alemania o Francia, que venden allí el 25% de su producción, aunque el más perjudicado sería Polonia, que obtiene casi el 35% de su facturación en territorio estadounidense, lo que supone cerca de 2.000 millones de euros. Asimismo, el mercado americano también es muy relevante para los fabricantes europeos de aviones, fundamentalmente Airbus, ya que en los últimos años se había recuperado cuota de mercado y ya representa casi el 15% de las exportaciones comunitarias de aeronaves, lo que se tradujo el año pasado en 13.500 millones de euros.

  1. Acero y aluminio

Se busca mediante estas medidas proteger la siderurgia de los EEUU lo que hizo que se establezcan aranceles de un 25% a los productos de acero y aluminiosería una ampliación de las tasas que ya decretó en su primer mandato. Los fabricantes europeos, como los del resto del mundo, deben afrontar desde el 12 de marzo un sobrecoste que con toda probabilidad mermará su desempeño en el que es el segundo mercado para el acero comunitario, solo por detrás de Turquía, y el primero para los productos fabricados con acero.

En total, el acero y los productos derivados supusieron el año pasado 13.420 millones en exportaciones al mercado estadounidense, algo menos del 5% del total, aunque para la siderurgia de países como Irlanda y Rumanía supone en torno al 10%. El mayor damnificado sería, de nuevo, Alemania, que exporta a Estados Unidos por valor de 3.700 millones de euros, su sexto mejor cliente en este producto. En el caso del aluminio, las ventas europeas al país norteamericano superan ligeramente el 3%, lo que en 2024 se tradujo en 2.600 millones de euros.

  1. Bebidas alcohólicas

Pese a que existieron amenazas que se impondrán aranceles del 200% a las bebidas alcohólicas europeas en el caso que Bruselas gravara al Whisky como represalia por sus tasas, por el momento estos productos, que en 2024 aportaron en conjunto casi 9.000 millones de euros a los Veintisiete, sufrirán el arancel general del 20%.

Esto  impactará especialmente en Francia, Italia, Irlanda, Países Bajos y Suecia, para quienes Estados Unidos es el primer destino de sus productos alcohólicos, más del 20% de sus ventas y hasta un 38% en el caso irlandés, gran suministrador precisamente de whisky.

El impacto será muy diverso ya que se trata de productos muy diferenciados por países: los nórdicos centran sus exportaciones en destilados y licores, como el vodka, mientras los países mediterráneos apuestan por el vino y otros como Bélgica y Países Bajos se especializan en la cerveza. Un reflejo de cómo van a impactar los aranceles de Trump sobre el conjunto de la Unión Europea: un castigo generalizado que dañará a cada país donde más expuesto esté a la economía de Estados Unidos.

  1. Situación en Latinoamérica

Desde la República Argentina hasta México, la amenaza de una guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo elevó las posibilidades de riesgo e impacto en una reducción de las inversiones. Las subas de las tasas de interés previstas en EE. UU. están impulsando más incertidumbre en América Latina, donde los países con grandes necesidades de financiación son particularmente vulnerables a disrupciones en los mercados de capitales.

Si bien la guerra comercial entre EE. UU. y China no afectó significativamente el crecimiento económico de ninguno de los dos, una desaceleración en cualquiera de ellos perjudicará a los países latinoamericanos. El daño colateral incluiría caída de precios de commodities, menos demanda agregada, reducción de ingreso de capitales y ajuste fiscal.

Para economías ya condicionadas por una posición fiscal débil, cualquier volatilidad inducida por el comercio sería costosa. En Brasil, por ejemplo, el ratio deuda/PIB supera el 80%, y la carga de deuda también está en aumento en Colombia, México y Uruguay. Argentina tiene un déficit fiscal importante, mientras que en Chile la principal fuente de vulnerabilidad financiera es el crecimiento de la deuda externa del sector privado.

Las dificultades de México se agravan por el futuro incierto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN/NAFTA). El caso mexicano, en particular, es prueba de cómo las amenazas comerciales prolongadas (incluso cuando no se concretan) afectan los flujos de capitales, los tipos de cambio, la inflación, los tipos de interés y, finalmente, la actividad económica.

Es verdad que el impacto del proteccionismo comercial estadounidense se sentirá en todas partes, no sólo en América Latina. En un mundo sumamente integrado en lo financiero y propenso a episodiosde volatilidad, el debilitamiento del multilateralismo reducirá la capacidad de los organismos internacionales (como la Organización Mundial del Comercio y el Fondo Monetario Internacional para mediar en disputas.

Además, no hay que ignorar los riesgos financieros asociados con el hecho de que Estados Unidos como el principal proveedor de moneda global. Si las disputas comerciales de EE. UU. Hace que se reduzca la confianza en el dólar, muchas economías pagarán un alto precio. Pero es posible que las más perjudicadas sean las economías latinoamericanas que se vieron muy beneficiadas por el aumento del comercio con China y EE. UU.Por ejemplo, una de las mayores incógnitas regionales es cómo afectará la retirada estadounidense de esquemas multilaterales a la capacidad del FMI para responder a futuras crisis en los mercados de capitales.

Estados Unidos siempre lideró los esfuerzos del FMI para la solución de crisis financieras dentro de las economías y mercados emergentes. Pero ahora y ante el envíode señales de que no seguirá cumpliendo esa función se encuentra cuestionada la capacidad del Fondo para dar respuestas eficaces. No es este un temor hipotético para los países latinoamericanos.

La asistencia financiera y técnica a la región en los años noventa y dos mil fue crucial para la recuperación de la década perdida de los ochenta. Hoy que muchas economías latinoamericanas son cada vez más vulnerables frente a los problemas globales, no es descabellado pensar que pueda ser necesaria otra vez la ayuda del FMI como por ejemplo Argentina. Es decir, en un momento de escalada de conflictos comerciales, aumento de tipos de interés en todo el mundo y debilitamiento de las redes de seguridad lideradas por EE. UU., una tormenta perfecta asoma en el horizonte económico de América Latina.

Para alejarse de ella, la región necesita dos correcciones de rumbo urgentes. En primer lugar, los gobiernos deben consolidar la posición fiscal para reducir el déficit de cuenta corriente y la deuda externa. Y en segundo lugar, el FMI deberá reforzar sus instrumentos y políticas para poder responder a futuras crisis financieras en los mercados emergentes.

La amenaza de una guerra comercial declarada entre EE. UU y China mostró signos de aplacarse en mayo, cuando ambas partes mantuvieron conversaciones y llegaron a un acuerdo para reducir el desequilibrio comercial de varios miles de millones de dólares que mantienen. Pero no hubo muchos detalles, y antes de que pasaran dos meses, entraron en vigor los aranceles estadounidenses a importaciones chinas por valor de 34 000 millones de dólares, a lo que China respondió de inmediato con el anuncio de represalias arancelarias. En momentos en que la incertidumbre oscurece el futuro del comercio internacional, lo mejor que pueden hacer para garantizar estabilidad los países atrapados en el fuego cruzado es prepararse para cualquier eventualidad.

Ahora volviendo al caso de México El 4 de marzo Estados Unidos aplicó aranceles del 25% a los productos mexicanos que no cumplen con las normas del Tratado de Libre Comercio y días después aplicó el mismo porcentaje al acero y aluminio, y aunque el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum inició negociaciones en Washington, estas tarifas no se han revertido.

Aunque México no fue incluido en la lista de aranceles recíprocos que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a conocer el 2 de abril, sí paga aranceles por diversos productos que ingresan a ese país.

En medio de la guerra comercial emprendida por el presidente Trump, México cayó al puesto 25, el último lugar, en el ranking de los mercados más confiables para la inversión extranjera, según el informe presentado por la consultora global Kearney.

Este descenso se produce en un contexto de incertidumbre económica, marcado por la imposición de tarifas arancelarias por parte de Estados Unidos, lo que ha generado preocupación entre los inversionistas internacionales.

En su lugar, se trata principalmente de reinversiones de utilidades de empresas ya establecidas, particularmente en los sectores automotrices y de manufactura de electrónicos.

“Prácticamente en todas las industrias los inversionistas consideran que ahora es menos atractivo para invertir”, señaló Troncoso durante la presentación del informe en la Ciudad de México.

El informe de Kearney destaca que, pese a la caída de México en el ranking global, América sigue siendo la región con mayor número de mercados confiables para la inversión extranjera, con un total de ocho países en la lista.

Sin embargo, esta cifra representa una disminución respecto al año anterior, cuando la región contaba con nueve mercados destacados.

Bibliografía

  1. EuropeanParlament 17/02/25. Comercio de EU-EEUU como los aranceles podrían afectar. https//:europarleuropa:expertastorypdf
  2. 18 marzo 2025. Real instituto El Cano. https/www.realinstitutoelcano.org>análisis>la política. La política comercial de trunp y sus implicancias para

Notas

[1] Abogada. Doctora en ciencias jurídicas. Especialista en tributos locales. Diplomada en Gestión de Políticas Públicas. Autora dentro de libros colectivos en editorial Olejnik, Autora de libros Asociación ilícita tributaria. Moratorias. Blanqueos Política Criminal y Derechos Humanos. De editorial TED. Algunas cuestiones Geopolíticas y constitucionales con impacto en políticas criminales. Miradas disimiles y diversas desde la dogmática jurídica. Derecho penal Tributario.  Parte Especial Algunos Problemas Dogmáticos de las Repúblicas Federativas. Ed. Olejnik de Chile. Abordaje de la IA en los procesos penales y en otras ramas del derecho y de la sociedad. Perspectivas multidisciplinares. Coordinadora editorial de la Revista Argentina de Derecho Público. Editorial IJ International legal group. Dirigida por Iván Darío Tenaglia y Marcelo López Mesa. Secretaria del Instituto de Derecho Tributario.  Colegio de Abogados de Morón

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